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Cacau i Tramussos: Hablando de fallas

Archivo de “Junio, 2007”

FALLAS & HOGUERAS
Julio Fontán

Jueves, 14 Junio 2007

En primer lugar me confieso un enamorado de la fiesta de San Juan. Alicante, como la canción dejuliofontan.jpg “Los del Río”, tiene un color especial, su luz, su tamaño, sus gentes o su continua mirada al mar, hacen junto a su fiesta un lugar entrañable, en donde merece la pena pernoctar o mejor dicho trasnochar.
Al margen de esto, y entendiendo que su ubicación veraniega hace de la fiesta de hogueras una visión totalmente diferente a la fallera, la historia es inamovible.
La fiesta, al igual que en la mayoría de los pueblos del mediterráneo, surge del rito pagano coincidente con el solsticio, en este caso el de verano, y que perdura a través de los siglos como mera celebración agrícola. Sería en 1928 cuando se crea en Alicante una asociación llamada Alicante Atracción, con el fin de fomentar el turismo de la ciudad. José María Py convence a la clase dirigente a autorizar y organizar las primeras Hogueras de San Juan, con la idea de “atraer el turismo y darles ese mismo carácter que se ha dado a las Fallas valencianas”.
Este hecho, como es evidente, supuso todo un éxito, y desde entonces Alicante y su fiesta han ido evolucionando con los tiempos como igualmente ha sucedido en Valencia. Hasta aquí todo sería correcto si no encontráramos la obsesión por la diferenciación de estilos que desde algún sector se quiere encontrar en la construcción de los monumentos.pzacollado1953.jpg
Si le damos un vistazo a las hemerotecas veremos como las hogueras plantadas en Alicante desde sus inicios hasta la década de los setenta, podrían estar plantadas igualmente en ambas localidades. Sería a partir de esta época cuando la tendencia artística de uno de los grandes de Alicante, Pedro Soriano, acompañado de otro gran artesano, Paco Juan, rompen con la línea estética establecida y enfocan su creación hacía las tendencias artísticas del momento, desechan el barroquismo dando una visión estética más lineal o geométrica. Este hecho ya lo pudimos ver en Valencia, dos década antes, en artistas de la talla de los Hnos. Fontelles, sólo cabe recordar el monumento plantado por estos en 1953 para la falla de la Pza. del Collado obteniendo el máximo galardón de la sección especial, compartido con la Pza del Mercado, o diez años después, en el Caballo de Troya de Ricardo Rubert para la Pza. del Ayuntamiento 1963, o su sucesora en 1964.
Desde entonces Valencia ha crecido en estilos y formas, trasladando las tendencias del momento al arte fallero, aunque quizá no a la misma velocidad que se debiera. Hemos visto en la calles competir estilos totalmente antagónicos e igualmente asimilados, algo que en ocasiones no hemos visto en Alicante, donde se ha querido acuñar el término “alicantino”, una tendencia artística de hace más de 30 años y que no practican la mayoría de los artesanos que al día de hoy plantan hoguera, sólo hay que visitar Alicante para corroborarlo.pzacaudillo1964.jpg
De igual manera, por parte de un sector, se cierran las puertas a cualquier visión de la construcción distinta a la establecida, ya sea por sus formas o por el lugar de nacimiento del artesano que la proponga, ejemplo de ello lo pude comprobar cuando el proyecto fallero plantado por Miguel Delegido para Norte-Dr.Zamenhoff en 2006, la falla del Zeppelín, venía de ser desechado en Alicante por ser “excesivamente moderno”. Sobra cualquier comentario.
Para finalizar, aunque el tema da mucho más de sí, una reflexión: nadie tiene derecho a estandarizar un estilo, etiquetarlo y acuñarlo en el genoma por su lugar de nacimiento, porque bajo ese prisma, el arte deja de ser arte. Un artista o constructor debe tener libertad para crear, sea en Valencia, Alicante o Berlín.

Un saludo a todos y os recomiendo acercaros a Alicante para disfrutar de una gran fiesta en una ciudad encantadora.

pzacaudillo1963.jpg