SOLIDARIDAD FALLERA, YO DIRÍA SOLIDARIDAD HECHA POR FALLEROS - Ferrán Martínez Gómez
Miércoles, 19 Diciembre 2007Generalmente cuando se le añade al calificativo “Fallero/a” a algo suele pasar que la mayoría de la gente ajena al mundo fallero lo visualiza como de segunda categoría. Por eso imagino que si a alguien externo a las fallas le hablas de Solidaridad Fallera, pensaría en que será Solidaridad de
andar por casa, sin fundamento o sin sentido. Incluso algunos, lo puedo corroborar en primera persona, cuando le hablas de este tema, te llegan a decir, “pero si los falleros solo hacéis que pedir para coméroslo y bebéroslo vosotros”. Por no hablar de parte (gran parte diría yo) del colectivo fallero quizás no tan vinculado con el día a día de las comisiones, pero si forman parte de dicho censo, que pueden pensar que dicho esfuerzo seria mas “rentable” dirigirlo a un mayor reparto de tiquets de bebida los días de fallas, alguna comilona, o poner el aire acondicionado en el casal.
Pero yo es que no puedo separar el concepto Solidaridad del de Fallas. Lo siento, pero es que me cuesta mucho. Y es que el concepto que tengo yo del fallero, (no confundir con quien está censado en una comisión de falla) es aquel que piensa “que puedo aportar yo a la falla” en diferencia con “que obtengo yo por las cuotas que pago”. Por lo tanto partiendo de ese concepto que tengo del fallero (admito que quizás excesivamente idealizado) el fallero es una especie de “voluntariado” por aquello que le apasiona, horas dedicadas desinteresadamente en multitud de actividades que muchas veces mas allá del casal no se ve. Teatro, llibret,
actividades culturales, deportivas, lúdicas, y que finalmente para muchos lo único que si que ven son las molestias, que las hay, no tenemos que negarlas y por tanto mejorar en dicho aspecto, pero que en un balance global, siempre desde mi punto de vista, es un pequeño porcentaje, pero quizás lo que más trasciende.
Entre las actividades que las comisiones de falla organizan también están las de compromiso social. Pero no pensemos que se trata de una moda actual, como digo el fallero es solidario y por lo tanto seguramente desde los inicios de las comisiones, los falleros se implicarían ante cualquier adversidad que ocurriese en su barriada, solo que hoy manejamos mayor cantidad de información y por la tanto nos enteramos más de lo que ocurre, y a ello hay que sumarle que para la mayoría de la sociedad es una sorpresa que una comisión de falla tenga un proyecto solidario, por lo tanto eso es noticia.
Y cada vez son mas los proyectos que se dan a conocer, cada vez son mas las comisiones que plasman su carácter solidario en proyectos elaborados para un ejercicio, lo que demuestra el compromiso social que los falleros tenemos. Proyectos serios, estudiados, con fundamento diría yo que ambiciosos, lo que demuestra el error de creer que el calificativo “Fallero/a” es sinónimo de segunda categoría. Solidaridad hecha por falleros.
Incluso existen galardones falleros que premian esta actividad. Los Premios Grande, los Premios Josep Renau de Pensat i Fet, los Premios ONCE, o los Premios Llotja de la Falla Pz. Doctor Collado son algunos de los galardones de una comisión fallera puede obtener por las actividades solidarias. He de reconocer que hace unos años no comprendía eso de tener que inscribirse para optar a un premio solidario, pensaba que la solidaridad debía de ser por que sí, sin necesidad de ser premiada, que el premio ya era ver las caras de aquellos a quienes ayudabas, que por experiencia puedo decir que es una de las mayores satisfacciones he podido tener en mi vida, pero el tiempo y la experiencia me hizo ver que estaba equivocado, ya que son un motivo de afianzamiento para los falleros que se comprometen con estos proyectos, ya que el día a día sigue siendo “pero si los falleros solo hacéis que pedir para coméroslo y bebéroslo vosotros”, “con lo que sacamos menudo aire acondicionado tendríamos” o “con ese dinero, no haría falta subir las cuotas este año”
Quizás exista una asignatura pendiente, y es el reconocimiento de esta labor solidaria de las comisiones de Falla, fuera de nuestra mundo fallero.



