Mi pequeño homenaje a Vicente Agulleiro
Viernes, 23 Mayo 2008He de admitir, ¡y mira que lo siento!, que no tuve la suerte de conocer personalmente a Vicente Agulleiro; pero sí que conozco y reconozco su obra: sus fallas.
Las fallas de Vicente Agulleiro han marcado una época a nivel general, y a nivel personal me impregnaron del sabor a falla clásica, perfeccionista, equilibrada… a ninots en la Lonja, a ninot indultat… a ingeni i gràcia.
La primera Falla que recuerdo haber visitado de Vicente Agulleiro fue bastante joven y supuso una verdadera “excursión” el desplazarme en 1977 hasta Zapadores – Vte. Lleó. En aquel año, en el que D. Vicente Luna plantó su “Torre de Babel” en el Ayuntamiento y que la Fallera Mayor Infantil de Valencia era la hija del entonces Presidente del Gobierno de España, apareció para mí un artista que en 1ªA superó a nombres como Julián Puche, Salvador y Pascual Gimeno, Vicente Tornador, Miguel Santaeulalia, Alberto Rajadell… ¡esa falla tenía que verla!. “La sort i la fortuna”, coronada por la enorme figura humanizada de un conejo apoyado en una herradura, hacía honor al 1º premio de sección y 2º de ingeni i gràcia.
Tras su primer paso por Zapadores, fue fichado por Na Jordana para la sección Especial (visita obligatoria): “Pas al progrés”, “De presses i corregudes”, “Els jocs” y “Batalles” forman el historial de Agulleiro en El Carme y consigue un 3º premio, dos segundos y 1 primer premio acompañados de tres primeros premios de ingeni i gràcia. Especialmente permanece en mi memoria, y en el negativo que disparó mi Kodak Instamatic 25, la falla del 80, la de la mujer en el columpio sobre el tío vivo con políticos montando los caballitos (en el que Jomeini permanecía tapado por “orden gubernamental”). Era una delicia visitar esa falla en las “tres esquinas”, a pesar de las apreturas.
Volvió a Zapadores en 1982 para conseguir, con otra “dama del columpio” el Ninot Indultat, primero de una serie dotados de movimiento (por Rafael Gallent), y al año siguiente, de la mano de la Pza. del Pilar, firmó una más que fructífera temporada de 9 años consecutivos: 4 primeros premios, 3 segundos, 1 tercero y un cuarto; más 3 primeros de ingeni i gràcia, 3 segundos y dos terceros junto a 4 ninots indultats…¡casi res! “Carnaval” (mítica falla con leyenda urbana: el sexo de la vedette), “La fam..a”, “Farolers”, “La supervivència”, “La creació”, “Quatre estacions”, “La gran campanada”, “Llum i acció” y “Este gos món” son por derecho propio históricas fallas de su tiempo, admiradas por las personas monumentalistas y que personalmente han forjado, junto a otras, la afición/devoción por este arte y artistas.
En 1992, para mí justo a tiempo, da un paso atrás y vuelve a 1ªA para marcar una época: 8 fallas consecutivas realiza para Almirante Cadarso – Conde Altea: 2 primeros premios, 5 segundos y 1 cuarto, con otros 8 premios de ingeni i gràcia. Gracias a un buen presupuesto para su sección y a la repetición de piezas plantadas en especial compone una serie de muy interesantes fallas en la que se conoce popularmente como “pequeño Pilar”.
Ya en 1999 y en 2000 asume el reto de realizar la falla municipal y en 2004 vuelve a plantar en 1ªA en Almirante Cadarso con un estilo diferente y una composición que no exhibe el resultado deseado. Por supuesto, a parte de estas fallas planta muchas y muy buenas en otras comisiones y secciones entre las que yo destacaría las plantadas en Els Jovenils y en su pueblo adoptivo Burjassot.
Se nos ha ido uno de los grandes, un gran profesional que dignificó la falla, un gran trabajador… y por lo que me comenta algún amigo suyo: una gran persona. Pero nos queda su memoria, sus trabajos y su forma clásica de entender el monumento fallero (posiblemente de lo mejor de su época).
A mí, Vicente Agulleiro siempre me recordará….. a buena FALLA.



